Antes de salir a buscar casa, la pregunta que de verdad importa es: ¿cuánto necesito ganar al mes para que el banco me apruebe el crédito? La respuesta depende del precio de la propiedad, la tasa que te ofrezcan y cuánto das de enganche — pero se puede calcular con bastante precisión.
La regla que usan la mayoría de los bancos en México es simple: tu mensualidad hipotecaria no debe superar entre el 30% y el 35% de tu ingreso mensual comprobable. Si tu pago mensual sería de $20,000, el banco espera que ganes entre $57,000 y $67,000 al mes, según su política de riesgo.
Las tasas hipotecarias bancarias en México en septiembre de 2026 van de 8.8% a 12.5% anual, dependiendo del banco, tu perfil crediticio, el plazo y el monto del enganche. Para tener un número de referencia, usamos una tasa ilustrativa de 10% anual, un enganche del 20% y un plazo de 20 años — ajusta hacia arriba o abajo según la tasa real que te ofrezcan.
Con esos supuestos, una casa de $3,000,000 (crédito de $2,400,000 tras el enganche) tiene una mensualidad aproximada de $23,200. Eso significa que necesitas un ingreso mensual comprobable de entre $66,000 y $77,000 para calificar.
Una propiedad de $5,000,000 (crédito de $4,000,000) tiene una mensualidad cercana a $38,600, lo que requiere un ingreso de entre $110,000 y $129,000 al mes.
Y para una casa de $8,000,000 (crédito de $6,400,000), la mensualidad ronda los $61,800, con un ingreso necesario de entre $176,000 y $206,000 mensuales.
Estos números se mueven bastante según la tasa: con la tasa más baja del mercado (8.8%) el ingreso requerido baja alrededor de 10% frente a estos cálculos; con la tasa más alta (12.5%) sube cerca de 18%. Por eso comparar ofertas de al menos 3 bancos antes de decidir puede representar varios miles de pesos de diferencia en el ingreso mínimo que necesitas comprobar.
En Hassaf BR trabajamos con compradores en todos estos rangos de precio, y te ayudamos a entender qué tan realista es tu presupuesto antes de empezar a ver propiedades — para que no pierdas tiempo viendo casas fuera de tu capacidad de crédito real.